Durante más de veinte años, he estado al frente de obras donde cada decisión contaba: no solo por el presupuesto, sino por las personas que las habitan, las que las construyen y las que las heredarán. Como jefa de obra, aprendí que la verdadera eficiencia no nace de los plazos, sino de la claridad, la previsión y el respeto por cada detalle.
Esa forma de trabajar —rigurosa pero humana— fue reconocida en 2024 con el Premio Mujer en la Construcción, otorgado por primera vez por la FRECOM. No fue un final, sino una confirmación: el sector necesita empresas que combinen técnica impecable con sentido de responsabilidad.
Así nació Ploreno.
Hoy, acompañamos a promotores, instituciones y particulares en la materialización de proyectos que deben salir bien a la primera. Porque en construcción no hay segundas oportunidades. Por eso optimizamos cada fase —desde la planificación hasta la entrega— para que su inversión sea segura, eficiente y duradera.
Ofrecemos tranquilidad construida:
— Estructuración y metodología de trabajo.
— Proyectos que se entregan en plazo, sin sorpresas.
— Equipos que anticipan problemas antes de que ocurran.
— Soluciones pensadas para el presente… y para los próximos veinte años.
En Ploreno, construimos con la cabeza, con las manos y con palabra cumplida. Porque cuando usted confía en nosotras, no solo entrega un proyecto. Nos entrega su reputación. Y eso no se construye con hormigón, sino con confianza.
